Kokedama de Crotón (Croton) es una pieza decorativa muy llamativa, perfecta para dar color y personalidad a cualquier espacio. Sus hojas, con tonos intensos que pueden combinar verdes, amarillos, naranjas y rojos, convierten esta planta en un auténtico punto focal. Presentado en bola de musgo, el crotón aporta un estilo natural y moderno a la vez, ideal para salones, entradas o zonas de trabajo donde quieras un toque vibrante y diferente.
Para que mantenga su color y se vea frondoso, necesita mucha luz. Colócalo en un lugar muy luminoso con luz indirecta intensa, y puede tolerar algo de sol suave a primera hora o al atardecer, evitando el sol fuerte del mediodía. Los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire no le sientan bien, así que procura mantenerlo en un ambiente estable. Si le falta luz, tenderá a perder intensidad en la coloración de las hojas.
El riego del kokedama se hace por inmersión: cuando notes la bola más ligera o el musgo empiece a secarse, sumérgela en agua durante 5 a 10 minutos y deja escurrir muy bien antes de colocarla de nuevo. Es importante no encharcar y evitar que quede agua retenida, ya que el crotón es sensible al exceso de humedad en raíces. Le gusta una humedad ambiental media, por lo que en ambientes secos puedes pulverizar ligeramente alrededor (sin empapar) para ayudarle, especialmente en invierno con calefacción.
En primavera y verano puedes aplicar un abono líquido suave, bien diluido, cada 3 o 4 semanas para favorecer el crecimiento. Es normal que se le caiga alguna hoja si cambia de ubicación o nota estrés por temperatura o riego; manteniendo luz alta y riego equilibrado suele recuperarse. Retira hojas dañadas y limpia el polvo con un paño húmedo para que luzca brillante y saludable.
